San Miguel Arcángel, parroquia matriz de El Salvador,obra atribuida a Antonio de Orbarán de 1644. Esta tarde tuvo lugar la procesión por las calles de Santa Cruz de La Palma
- Actualmente se venera en la sacristía gótica de El
Salvador, sobre una repisa de madera, la imagen de San
Miguel, “Vencedor del Diablo”, antiguamente entronizada
sobre el remate del sagrario del antiguo y fabuloso
altar mayor. Es una talla policromada de 130 cms de
altura, de 1644, atribuida a Antonio de Orbarán, autor
también del mencionado y desaparecido retablo mayor
“famoso en toda Canarias”. Se le representa como un
guerrero clásico cuya naturaleza aérea tan sólo se
aprecia por las alas abatidas oblicuamente a sus
espaldas. Su postura es hierática y majestuosa, “de
porte esbelto, recio cuello y rostro de mancebo
imberbe”. Lleva coraza, faldellín rizado, botas
“adornadas por una fila vertical de diminutos casquetes
esféricos dorados en la zona anterior y cuya garganta
está rematada con una pieza de orfebrería que recoge en
doblez la tela roja que la ribetea”. Sobre la
fulminada escultura de su pequeño y delgado oponente,
surge majestuoso portando en su mano derecha una espada
flamígera. Acompaña cada lustro a la Virgen de Las
Nieves y a la Santa Cruz en su paseo triunfal por las
calles de la capital palmera en la Procesión General.
Publicado el 29 de septiembre de 2011 a las 23:49 GMT
jrodriguez
- Actualmente se venera en la sacristía gótica de El
Salvador, sobre una repisa de madera, la imagen de San
Miguel, “Vencedor del Diablo”, antiguamente entronizada
sobre el remate del sagrario del antiguo y fabuloso
altar mayor. Es una talla policromada de 130 cms de
altura, de 1644, atribuida a Antonio de Orbarán, autor
también del mencionado y desaparecido retablo mayor
“famoso en toda Canarias”. Se le representa como un
guerrero clásico cuya naturaleza aérea tan sólo se
aprecia por las alas abatidas oblicuamente a sus
espaldas. Su postura es hierática y majestuosa, “de
porte esbelto, recio cuello y rostro de mancebo
imberbe”. Lleva coraza, faldellín rizado, botas
“adornadas por una fila vertical de diminutos casquetes
esféricos dorados en la zona anterior y cuya garganta
está rematada con una pieza de orfebrería que recoge en
doblez la tela roja que la ribetea”. Sobre la
fulminada escultura de su pequeño y delgado oponente,
surge majestuoso portando en su mano derecha una espada
flamígera. Acompaña cada lustro a la Virgen de Las
Nieves y a la Santa Cruz en su paseo triunfal por las
calles de la capital palmera en la Procesión General.