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La casa del Alma de Tacande y la cruz tallada en una piedra.
La casa del Alma de Tacande y la cruz tallada en una piedra. |  publicada por: mvhernandez

El Alma de Tacande, de leyenda a realidad

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24 de enero de 2010 a las 23:42 GMT |
«Sucedió en treinta de enero”, de 1628

«Sucedió en treinta de enero, allá en la remota etapa de mil seiscientos veintiocho un hecho que al orbe pasma», relata el romance de la aparición del Alma de Tacande, en el actual municipio de El Paso, que extiende su término por montes donde las cumbres atraviesan mares de nubes y la bruma evanescente de los vientos alisios.

Según la tradición más extendida, la casa donde habitó el alma es la que se encuentra próxima a la montaña de la Asperilla, frente a la montaña de Miguel Sosa, entre las que discurre el camino a Enrique. En esa lejana época, el monte circundaba la rica hacienda de Tacande. Viviendas de oscura piedra seca se confundían con la espesa vegetación. La casa, de unos veintidós metros de largo y unos seis de ancho y dos de altura, guarda aún hoy la leyenda de un alma en pena que quedó atrapada entre sus paredes y techo a cuatro aguas de teja canaria, con sólo cuatro huecos, una puerta por el poniente, otra por el sur y a los dos lados de esta dos pequeños postigos. Junto a la casa, un gran aljibe en ruinas.

Cuentan que durante ochenta y siete días el Alma de Tacande deambuló su pena y su pecado. Se presentaba en esta casa a arrullar a un niño y la cuna se movía sola, se oían dulces cantos y voces que procedían de persona no visible... y los desconocidos lloros de un niño recién nacido. Otras noches se escuchaban tamborcitos, panderos y castañuelas y cantaban voces de decenas de mujeres invisibles al son del ancestral villancico a lo divino: «María lo envuelve, José lo arrulla; | por ser carpintero, el niño no tiene cuna. | María lo envuelve en sus lindos cantares».

El 26 de abril, el Alma habló y «descargó». Pidió que subiera desde la parroquia de Nuestra Señora de los Remedios, en Los Llanos de Aridane, fray Juan Montiel, confesor que ayudaba en el curato del lugar, hasta la casa de la hacienda de Tacande, haciéndole saber que no tuviese temor, que ella era alma cristiana. El fraile cogió una estola, se puso un relicario y se trasladó a caballo hasta el lugar.

Llegaron a Tacande entre la una y las dos de la tarde. El Alma recibió al fraile diciéndole «seya muy bien venido». Continuó pidiéndole perdón por darle tanto trabajo, agradeciéndole con un «Dios Nuestro Señor se lo pagará». Lo mandó a descansar y a merendar, a lo que el fraile se negó. Entonces el Alma le dijo: «Ya se acerca la hora, trate V. R.ª  de echar asperges y decir Salmos, para ahuyentar el malo, que quiero declarar quién soy». El fraile así lo hizo y le preguntó al Alma: «Hija mía, ¿apartóse ya el espíritu malo?», respondiendo el Alma: «Ya se apartó de mí». Contestó el fraile: «Pues ya podréis decirnos quién sois y qué es lo que queréis» y el Alma dijo: «Soy Ana González, la heradora (sic)»; descubriéndose en ese momento que era familia de los moradores de aquella casa. Había muerto de parto, dejando a un recién nacido al que le pusieron el nombre de Salvador. Ella pidió que lo trajeran y le susurró: «Hijo, pedazo de mi corazón, chiquito y por criar». Le suplicaron calmarse y «al punto, sosegó su llanto».

Continuó el Alma hablando, pidiendo poder conversar con su sobrina Juana Gutiérrez. Le recordó una historia: «Te pregunté si estabas preñada, como decían, y me respondiste que no estabas tal, que era testimonio que te levantaban. Yo no le di crédito y tuve para mí que estabas preñada, y lo dije». Habiendo confesado su culpa, se le mandó «pidiese perdón delante de las personas a quien yo lo había dicho, y no lo pedí. Mándame Dios Nuestro Señor te pida perdón: perdóname Juana Gutiérrez, por el amor de Dios», repitiendo esta frase por tres veces. Y Juana Gutiérrez la perdonó.

Después de esto, Ana González rogó al fraile que tomara pluma y escribiera que debía tres romerías: una a la «Bienaventurada Santa Lucía, por mi hija María, que nació con un grano en un ojo y la prometí llevar a su bendita casa con una candela de un rial; mando que la dcha, mi hija vaya y cumpla le esta romería y vaya con ella en mi lugar mi hija Beatriz»; una segunda «al Bienaventurado San Blas» por su hijo Luis, que había estado enfermo de una «esquencia» ["amigdalitis"]; y, por último, otra romería al «Bienaventurado San Amaro por mi hijo Juan que cayó de una pared y se desconcertó», pidiendo las cumplieran, mandando además se diera medio real de aceite a la Virgen de las Angustias, a la que debía este voto.

Finalmente, mandó el Alma dar «medio tostón a la mujer de Domingo Francisco» por unas tijeras nuevas que le había prestado. Se las había perdido y nunca se las pagó. Terminado esto, el Alma confesó no tener más que decir. El fraile le preguntó hacia dónde se dirigiría ahora y ella le respondió que al Purgatorio. El clérigo le inquirió cómo lo sabía, a lo que respondió que su ángel se lo había dicho. Entonces fray Juan Montiel le pidió que diera el nombre del ángel, «que lo quería tener por su devoto y se lo dijo en latín, y lo escribió el fraile, y no pasaron de cinco letras». Los asistentes le preguntaron el nombre del ángel, pero aquel no lo quiso decir. En latín y con cinco letras podría tratarse de Uriel, el arcángel protector de Israel, quien la esperaba a las puertas del Purgatorio. Pero Montiel no quiso revelarlo, acaso por temor a ser tenido por judaizante.

El fraile le pidió una señal delante de todos. Después de despedirse y reclamar perdón, dijo a su hermano Cristóbal González que la perdonara por lo que le había hecho en su casa; y que le mirase por su hijo Salvador, por amor de Dios, y de repente «botó por la cumbrera una piedra, del tamaño de un cuarterón, dentro de la casa, y abrió la puerta de un golpe con mucho ruido, y el fraile cayó del escabel donde estaba sentado».

En el lugar donde cayó la piedra nació el árbol de la paz, un olivo que -según cuentan- fue el primer ejemplar que floreció por aquel pago. Lo cierto es que un olivo viejo y retorcido por la brisa permaneció erguido hasta principios de los años cincuenta del siglo xx entre la casa y el aljibe. Hoy, otros caminantes buscan su rastro en el sobrecogedor lugar, donde el viento y el umbrío siguen recordando y repitiendo los desconsolados cantares de cuna de Ana González, el Alma de Tacande.

Las pesquisas en el archivo parroquial de Nuestra Señora de los Remedios han sacado a la luz el asiento de bautismo de Salvador en 1625, el 12 de septiembre de 1625, y el matrimonio de sus padres, Ana González y Juan Pérez, 14 de septiembre de 1611. Además figuran registrados los bautizos de los hermanos de Salvador y el matrimonio de otros familiares, también protagonistas de este relato.

El cuerpo de Ana descansa en paz en la iglesia de los Remedios de Los Llanos de Aridane, por  esos años único cementerio de la comarca. Y así, el testimonio refrenda que la antigua leyenda se viste de «verdadera historia».

LOS  "PROTAGONISTAS" DE LA LEYENDA DEL ALMA DE  TACANDE

Los "protagonistas directos" que relata Andrés González, sobrino de Ana Gónzalez, en la llamada "Leyenda del Alma de Tacande", a solicitud de presbítero Simón Martín Guerra y que se encuentra reproducida por el que fuera Cronista Oficial de La Palma, Juan Bautista Lorenzo Rodríguez, según copia del archivo del Marqués de Guisla Guiselín, han podido ser documentados en el Archivo Municipal de Los Llanos de Aridane en la Sección del Fondo Lorenzo Mendoza y corroborados en el Archivo Parroquial de Nuestra Señora de los Remedios de Los Llanos de Aridane. De esta manera se ha podido constatar que la bella leyenda tiene  protagonistas directos perfectamente documentados y reales y que se encuentran en la historia de la isla de La Palma.

La primera sospecha nos llevó al estudio de los índices parroquial que se guardan en el Fondo Lorenzo Mendoza y buscamos a Salvador, el hijo de Ana González (El Alma de Tacande) por el que esta murió de parto. Efectivamente aparece el bautizo el 12 de septiembre de 1625 de un niño que llamaron Salvador y sus padres eran Juan Pérez y Ana González.

Bautismo de Salvador: 12 de septiembre de 1625 (parroquia de N.S. de los Remedios)

[E]n el m[ism]o día, mes y año bap[tic]é a saluador, hijo de Jhoan p[ere]z y [Ana] gsº [González], su muger, P[adrino]. Phelipe Vaz y beastris hz [Hernández], hija de Ro[d]rigo peres, criador.

El l[icencia]do Silva

Esto nos llevó a buscar el matrimonio de Juan y Ana que tuvo lugar el 14 de septiembre de 1611, según el Fondo Lorenzo Mendoza. Juan Pérez era  hijo de Luis Pérez y María Díaz, naturales de El Paso y Ana González de Cristóbal González y Beatriz Hernández, también de El Paso. Con estos datos acudimos al Archivo Parroquial de N.S. de los Remedios y efectivamente aparece el asiento, aunque en muy mal estado de conservación pero legible, del bautizo de Salvador en 1625. En muchísimo mejor estado encontramos el asiento del matrimonio de Juan Pérez y Ana González en 1611.

Partida de matrimonio de Ana González Hernández y Juan Pérez : 14 de septiembre de 1611 (parroquia de N.S. de los Remedios)

En catorze del mes de setiembre de dicho año cassé, según orden de la sancta madre yglecia de roma, auiendo pasado las tres amonestaciones sin auer salido inpedimento ninguno, a Juan peres, hijo de Luis peres, difunto, y de María diaz, su muger, con ana gsº [González], hija de Xpual [Cristóbal] gsº [González] y de beatriz  hz[Hernández], difuntos, todos vezinos del paso, conforme lo determina el santo consilio trid[entino]: fueron padrinos Juan peres del paso y margarita Rsº [Rodríguez], mujer de pedro ximón, siendo testigos blas rsº [Rodríguez], hijo de pablo rsº [Rodríguez], y andrés gsº [González] de tacande y baltasar m[artí]n., hijo de miguel m[artí]n., y otros muchos.

 

El l[icencia]do Silua [rubricado]

Veláronse e 20 de otubre.

En este mismo Archivo Municipal además encontramos el bautizo de los otros hijos de Ana Gonzáles, a los que su madre en forma de "Alma" les habla y les pide realicen determinadas acciones en su nombre: Luis, bautizado el 16 de septiembre de 1612; Beatriz, el 10 de diciembre de 1613; María el 7 de febrero de 1616 y Juan el 23 de febrero de 1620. Obsérvese que los nombres de pila de estos últimos coinciden con los nombres de sus abuelos y con el del padre.

También figura en el índice parroquial del Fondo Lorenzo Mendoza el bautizo de Andrés González, el sobrino que protagonizó gran parte del bello relato y al que el Obispo Cámara y Murga mandó fuera a Las Palmas de Gran Canaria, para que le relatara los hechos y el Obispo predicó "el sermón del Alma de Tacande" y ordenó que todos los sacerdotes dieran misas por el Alma de Tacande. Andrés, hijo de Cristóbal González e Isabel Díaz,  fue bautizado el 2 de diciembre de 1606 en la parroquia de Nuestra Señora de los Remedios,

Cristóbal González Hernández era hermano de Ana y fue al que siendo "Alma" le suplicó cuidara de su hijo Salvador, diciendo "¡¡Hijo pedazo de mi corazón, chiquito y por criar". Cristóbal González contrajo matrimonio con Isabel Díaz, en la parroquia de Nuestra Señora de los Remedios, el 30 de noviembre de 1603. Cristóbal era hijo de Cristóbal González y Beatriz Hernández (El Paso).Isabel era hija de Diego Díaz y Leonor Pérez (El Paso)

El Alma de Tacande se "presentó"  en la casa de esta familia el 30 de enero de 1628 y su hijo Salvador fue bautizado el  12 de septiembre de 1625. Por lo que deducimos que Ana, que había muerto a consecuencia del parto de Salvador, debió morir en 1625. Lamentablemente no se guardan los libros de defunción. Queda documentalmente demostrado que se manifestó y "descargó" cuando su hijo tenía algo más de 2 años y cuatro meses. Con esta edad del menor se entiende que su madre solicitara, en su vuelta al mundo de los vivos en 1628, a su hermano Cristóbal y su sobrino Andrés "Dame a ese niño una hadilla... de ese queso tierno".

Ana González en el momento que descubrió su identidad confiesa ser "Ana González, la heradora (sic)". Interpretamos que siendo vecina de la Hacienda de Tacande, tierras de pastos y ganadería, pudiera ser que su padre y su familia fueran criadores de ganado y su vez herreros.  

La investigación histórica continúa y esto debe servir como adelanto de lo que consideramos ha pasado de ser una bellísima leyenda a una historia real de la isla de La Palma. Pasados 382 años de aquellas sobrenaturales manifestaciones aún continua siendo "un hecho que al orbe pasma».

BIBLIOGRAFIA Y FUENTES

Juan Bautista Lorenzo Rodríguez (1841-1908), cronista oficial de Santa Cruz de La Palma: Noticias para la historia de La Palma, T. 1º.

José Pérez Vidal (1907-1990), etnógrafo: «El alma de Tacande (leyenda)». Revista de dialectología y tradiciones populares, 10/4 (1954), pp. 644-654; El romancero en la isla de La Palma (1987).

Otras fuentes:

Cristóbal del Hoyo Solórzano y Sotomayor (1677-1762): Madrid por dentro (1745).

Pascual Madoz: Diccionario geográfico-estadístico-histórico de Canarias (1845-1850).

Archivo Parroquial de Nuestra Señora de los Remedios (Los Llanos de Aridane)

Archivo Municipal de Los Llanos de Aridane, Fondo Lorenzo Mendoza

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Palabras clave:
enero - 2010 - tacande - viqui
Esta entrada tiene
11 comentarios
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andrescarmonaelpaso
andrescarmonaelpaso

Me parece muy interesante este tipo de foros, aunque
reconozco que no tengo la costumbre de participar. Pero
este tema, y el interesante artículo de María Victoria,
han motivado que intervenga para aportar mi opinión al
respecto y además, con la brevedad que exige el medio,
comentar algunas de las gestiones que se hicieron
siendo Concejal de Cultura del Ayuntamiento de El Paso.


Estoy totalmente de acuerdo con María Victoria. La Casa
del Alma de Tacande y los distintos aspectos que la
caracterizan además de la leyenda, como son el
patrimonial, el histórico, e incluso la riqueza
paisajística y agrícola del entorno, hay que
protegerlos, darlos a conocer y restaurarlos respetando
las peculiaridades de la zona, y con el mismo respeto
aprovechar turísticamente todo este potencial. Por todo
esto, en el año 2006, a las pocas semanas de tomar
posesión como Concejal, se comenzaron una serie de
gestiones como informes técnicos, económicos,
catastrales, etc. Se mantuvieron varias reuniones con
los propietarios, además de estudiar las distintas
posibilidades con profesionales y personas, que como
María Victoria, aportaron sus sugerencias.

Desafortunadamente algunos de los propietarios, y por
razones personales, no estuvieron de acuerdo en vender.
A pesar de esto, se siguió gestionando e incluso se
apuntalaron las cubiertas de la casa, ante el riesgo de
derrumbe. En noviembre de 2007 se aprobó, pese a contar
con los votos en contra de CC y CCN, una moción en la
que se solicitaba al Cabildo Insular de La Palma y a la
Consejería correspondiente del Gobierno de que, en
convenio con el Ayuntamiento de El Paso, se adquiriese
este histórico inmueble, se redactase un proyecto y
proceder, a continuación, a su rehabilitación,
respetando al máximo la estructura original que ha
llegado a nuestros días.

La intención era restaurar y devolverle así su aspecto
original, para convertirla en un pequeño museo
etnográfico, donde se mostrase cómo eran las faenas,
las costumbres y la vida de la época. Se pretendía
también estudiar la viabilidad de construir otro
inmueble, anexo a la casa e integrado en el entorno
bajo un paredón, como los que abundan por la zona. Esta
nueva sala serviría para además de contar la leyenda se
divulgara nuestro rico patrimonio.

A finales de 2008 se contó con el asentimiento de todos
los herederos para la venta de la Casa del Alma de
Tacande. A principios de 2009 comenzamos a buscar
posibles líneas de financiación, ya que no habíamos
obtenido respuesta ni a nivel insular ni regional, y
así retomar el proyecto. Poco después, el 13 de
febrero, dejaba mi cargo como Concejal de Cultura tras
la moción de censura presentada por el PP - CCN y CC,
los cuales no sólo no apoyaron la moción presentada en
su momento por el PSOE, sino que a día de hoy no han
hecho nada al respecto.

Andrés Carmona Calero

Publicado el 07 de febrero de 2010 a las 07:44 GMT
mariola
mariola

gracias María Victoria por acercarnos a esta
"realidad" mágica de La Palma.
La Palma: Ruta de Leyendas. Me encanta! pero como
siempre ese proyecto estará en algún cajón del...
¿Patronato de Turismo? ¿Cabildo?
No hubo un intento de hacer algo cuando estaba Loli en
el Ayuntamiento??
es una pena que perdamos estos recursos tan
alegremente... si pueden, les recomiendo que antes de
que se caiga por completo pasen por allí... da yuyu...
:)

Publicado el 04 de febrero de 2010 a las 09:54 GMT
Jafet
Jafet

Admirable aportación, María Victoria.

Publicado el 28 de enero de 2010 a las 15:33 GMT
laguna
laguna

Muchas gracias , por dar a conocer estas pequeñas
historias, que como siempre despiertan el deseo de
conocer algo mas de nuestro pasado.

Publicado el 26 de enero de 2010 a las 17:12 GMT
ISOLDA
ISOLDA

Qué pasó con el proyecto de rehabilitar la casa de La
Leyenda? Qué pena, tenemos sitios de todo tipo y nadie
hace nada por conservarlos, ya no sólo pensando en el
turismo, sino para conocerlos los palmeros.

Publicado el 26 de enero de 2010 a las 16:55 GMT
PedroLuis
PedroLuis

Tal vez sea este el motivo por el que, sin saberlo, la
palabra Tacande, desde siempre me ha evocado misterio,
fantasía... Qué ¿leyenda? más bonita, aunque
documentada tal como haces, más parece una historia.
Comparto el criterio de "Jeduy": Es necesario
revitalizar ese proyecto "La Palma: Ruta de
leyendas".

Publicado el 25 de enero de 2010 a las 20:14 GMT
Mencey
Mencey

Bonita historia Dña. María Victoria. Gracias por
compartirla con el común de los mortales.

Publicado el 25 de enero de 2010 a las 19:19 GMT
jeduy
jeduy

Para Azabache:
Hace unos quince años María Victoria propuso al
Patronato de turismo una "ruta de leyendas de La
Palma". Se publicó un folleto, reeditado (miles de
ejemplares en varios idiomas y hoy agotado) y recopiado
por todas partes, de Leyendas de La Palma firmado por
ella. Recuerdo que la última página había un mapa de la
isla señalando los puntos a visitar (Luz del Time,
Dragos Gemelos, Pared de Roberto, etc). El proyecto se
quedó sólo en ese folleto y se habían propuesto más
cosas.
Si la leyenda del Alma de Tacande fuera en otra isla,
Tenerife, Gran Canaria o Lanzarote, ya veríamos algo
concreto por parte de las autoridades.
Es una pena... Gracias Viqui por recordarnos a Ana
González, y los llantos de su hijo Salvador en el bello
lugar de la Hacienda de Tacande (El Paso)

Publicado el 25 de enero de 2010 a las 17:44 GMT
lleon
lleon

Como siempre, María Victoria nos proporciona exactitud
y rigor sobre este hecho, cargado de misterio y de
leyenda, pero también de historia real.

Publicado el 25 de enero de 2010 a las 15:24 GMT
azabache
azabache

Felicidades y muchas muchas gracias Mª Victoria,
felicidades por el artículo que me gusta mucho y además
darle las gracias por dar a conocer esta preciosa y
maternal historia, por investigarla y enriquecerla con
todos esos datos que aporta, dándole veracidad y
realismo, aunque soy escéptico con estos temas,
reconozco que me parecen curiosos y hay que consérvalos

Es una pena que las instituciones no piensen lo mismo,
es triste ver como se desmorona nuestro pasado aparte
de un importante y orinal recurso turístico……
Recuerdo que se hicieron algunas gestiones para
rehabilitarla creo! ¿Alguien me puede comentar algo?

Publicado el 25 de enero de 2010 a las 12:51 GMT
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