
Como hemos visto en anteriores artículos, existe una diferencia entre la vela deportiva y la de recreo. En base a esta premisa, y pese a ser una de las islas que cuenta con un club náutico desde principios del siglo XX, son contadas las competiciones que se celebran lo largo de esa centuria, siendo en los últimos treinta años cuando veremos un tímido auge del deporte de la vela en La Palma.
Será en 1909 cuando el Real Nuevo Club de Santa Cruz de La Palma celebrará la primera competición náutico-deportiva que tiene lugar en la isla, según se desprende de la información aparecida en el periódico El Nudo:
Las regatas que por acuerdo del Real Nuevo Club se llevaron a efecto el 30 del pasado mes de Abril estuvieron bastante animadas. Numeroso público presenció el acto desde la calle de La Marina, castillo de Santa Catalina y azoteas de las casas de la población, siguiendo con verdadero interés los progresos detalles de la referida regata. Felicidades a la sociedad iniciadora y esperamos que no sea este ensayo el único que se realice para introducir este agradable sport.[1]
Para afirmar que nos encontramos ante la primera regata organizada en La Palma podemos observar en el calificativo de "ensayo" que el periódico aplica a la prueba náutica. Por otro lado, la inclusión del término "sport" nos amina a calificarla como prueba deportiva, habida cuenta que en esa época los "sport náuticos" con sus reglas y normativas se estaban incorporando a la actividad marítima de las islas, si bien no en todas al mismo tiempo[2].
Posteriormente, en 1911 con motivo del cumpleaños del rey Alfonso XIII[3], presidente de Honor del club, se celebrará otra de estas competiciones:
En la regata organizada por el Real Nuevo Club, que tuvo lugar en la tarde del 17 del corriente, obtuvo el premio consistente en la copa de plata donada por el Rey D. Alfonso XIII, el balandro Oscar, patroneado por nuestro estupendo amigo D. Miguel Cutillas Hernández. La enhorabuena.[4]
En esa época tenemos constancia de la existencia de, al menos, otras dos embarcaciones cuyo fin era única y exclusivamente el uso deportivo.
Una de ellas era un bote de unos siete metros y medio de eslora que contaba, además de remos, con una vela mayor del tipo cangreja y un foque aparejado sobre botalón. Este barco, construido en torno al año 1904, perteneció a Armando Yanes Carrillo, que será un referente de la náutica recreativa y deportiva en la isla.
La otra embarcación a la que hago referencia es un pequeño velero llamado "I´ll Try" con el que el vicecónsul británico en Santa Cruz de La Palma, Robert Fyffe Millar[5], disfrutaba de la navegación a vela por las costas de la isla, hacia donde fue destinado desde Las Palmas en 1908. El hecho de que en esta última ciudad ya se realizaban regatas entre los miembros de la colonia británica[6] me invita a pensar que quizá fuera este señor quien marcara las pautas de desarrollo de las novedosas regatas.
Curiosamente, este pequeño barco sería utilizado en su huida por varios marineros del "Pamir"[7], aunque su aventura acabó en Cádiz al ser detenidos a los pocos días de abandonar la isla. Entre los fugados se encontraba Johannes Diebitsch, quien años después será el último capitán del mismo "Pamir", al hundirse en 1957.
[1] El Nudo, Santa Cruz de La Palma (6 de mayo de 1909).
[2] En esa fecha ya se celebraban competiciones náuticas de forma regular en las islas de Tenerife y Gran Canaria.
[3] Alfonso XIII fue el primer Rey español que se aficionó a los deportes náuticos, especialmente a la vela, algo que ya hacían otros reyes en Europa desde mucho antes. Por esta razón y, como hemos visto en anteriores artículos, por su incondicional apoyo a la Liga Marítima y su fomento de los sports náuticos, solía enviar trofeos a los diferentes clubes náuticos del país para que fueran ofrecidos a los ganadores de las regatas y fomentar así la actividad deportiva.
[4] Pueblo, Santa Cruz de La Palma (20 de mayo de 1911).
[5] QUINTANA NAVARRO, Francisco: Informes consulares británicos sobre Canarias (1856-1914). Seminario de Estudios Históricos Canarios del Centro Asociado de la UNED de Las Palmas, Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, Centro de Investigación Económica y Social de la Caja de Canarias, Madrid, 1992, 761.
[6] RAMÍREZ MUÑOZ, Manuel; GALVÁN GONZÁLEZ, Encarna: El Real Club Náutico de Gran Canaria (1908-2000): deporte, cultura y relaciones humanas en una sociedad atlántica. Las Palmas de Gran Canaria, Real Club Náutico de Gran Canaria, 2000, pp. 41-56.
[7] El "Pamir" fue una bricbarca alemana de cuatro palos que realizando un viaje entre Chile y Alemania cargada de nitrato, fue sorprendida por el estallido de la I Guerra Mundial, decidiendo buscar refugio en el puerto neutral de Santa Cruz de La Palma por temor a ser atacada por algún barco de la Royal Navy inglesa. Su estancia en el puerto palmero duró seis años, hasta que fue entregada a Italia como botín de Guerra. En el transcurso de ese periodo algunos de sus marineros buscaron distintas formas de escapar hacia su país.
pevalqui
Caramba, ¡Vaya casualidad!, estimado amigo Pedro Luis.
Mi abuelo materno se llamaba Domingo de Quintana
González Corvo.
Curiosamente era también muy devoto del
"antiguo" Club Nautico de Gran Canaria. Se
echaba el viejo sus bailes por allí. Hay una foto
familiar en la que está celebrando un fin de año con mi
abuela. Tenía, a decir de quienes le conocían, la
típica flema británica, probablemente como
conssecuencia de su prolongada estancia en Liverpool.
Valga en su recuerdo ya que no tengo ni la habilidad ni
el talento suyo para componer décimas.
Su abuelo, debe tener descendencia del Hierro, ya que
"los Padrón", son muy arraigados allí.
Vaya usted a saber si se conocieron.
Una vez estuve en aquella isla y me parecio un paraíso
terrenal. ¡Una pasada! la piscina natural de Tamaduste,
y el paisaje que se abre hacia Frontera y la Zona de
las Calmas. Las quesadillas de Andrés Torres, un
manjar, con un buen vinito del Pinar y un cachito de
piña herreña.
Disúlpeme, D. Mario, salvedad hecha del Club Naútico de
Gran Canaria
Saludos cordiales...
PedroLuis
Estimado "Pevalqui", entre las "historias
para no dormir", guardo (cuando quiero y sin
querer) en la memoria, los "fragmentos"
contados por mi querido "abuelo político" José
Padrón Machín, de su estancia en Fyffes-Tenerife,
primero, y en la prisión de Gando-Gran Canaria,
después... Y eso, después de haber permanecido en El
Hierrro cinco años escondido... ¡En El Hierro!...
"Cuando nos acostábamos pendientes ver llegar al
verdugo con la varita en la mano, que con unos
toquecitos nos depertaba, si es que conseguíamos dormir
algo, y nos enviaba al pie de la bandera, en el patio
de armas... hasta el tiro de gracia"
"Perdonar, nietito, no sé si lo voy a conseguir,
olvidar, nunca, nunca... Eso sería un error".
A su memoria.
Navega velero mío
sobre la espuma del mar
no vuelvas a navegar
en esa noche de frío...
pevalqui
Tras hacer algunas averiguaciones, algo que no había
hecho con anterioridad, D. Pedro Luis tenía razón
también ya que en Tenerife, los almacenes, se usaron
posteriormente como cárceles, lugares de detención por
parte del ejército nacional.
Eran almacenes destinados a empaquetar fruta que tras
ser debidamente clasificada luego era enviada a La
Península y el Reino Unido, principalmente tomates,
plátanos, pepinos...
En la época del alcalde Saavedra, intento recuperar la
vivienda de "La casa Fyffes", ubicada en las
inmediaciones del edificio Woermann y próximo al Puerto
de la La Luz en Gran Canaria, ya que había sido
abandonada, ocupando en enorme emplazamiento.
Igualmente en Gran Canaria tenían dependencias en la
zona de Gáldar.
Saludos cordiales...
pevalqui
Interesante como siempre su relato, D. Mario.
Respecto del viceconsul Mr Fyffe, en la linea con lo
manifestado por nuestro amigo y contertulio, Pedro
Luis, yo tenía la misma creencia de que se debía tratar
de alguna "multinacional" británica dedicada al
comercio y ultramarinos. La sustento en el hecho de que
en algunas ocasiones le oí decir a mi padre, que mi
abuelo materno había trabajado durante un tiempo en
Liverpool, hacia donde solía desplazarse en barco
lógicamente, a través de Lisboa, en los años previos a
la Guerra Civil española. Aún conservamos en la casa de
mis padres buena porcelana inglesa de comienzos de
siglo. Posteriormente, trabajaría durante algún tiempo
en la casa Fyffe, así le llamaban, en Gran Canaria
como contable.
Muchas gracias por su generosidad.
Saludos cordiales...
PedroLuis
Una nueva actividad a asociar al apellido
"Fyffe", para mí vinculado al comercio y la
agricultura y, sobre todo, a los almacenes convertidos
en cárcel tras el levantamiento militar de 1936, de
infausto recuerdo.
Interesante la historia del "Pamir"... Son
historia, que parece sacada de una novela.
Muy ilustrativo.