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Preciosa y emotiva coreografía llevada a cabo por los alumnos, profesores y personal de limpieza y de cocina del Colegio María Rosa Alonso, de Tacoronte. Interpretan una simpática versión de "Wave your flag", la canción del Mundial de David Bisbal  |  publicado por: jacarrillo

Vicente y la nostalgia de la naranja mecánica

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10 de julio de 2010 a las 20:59 GMT |
Treinta y seis años después, la Holanda de Cruyff se ve a sí misma reflejada en el actual equipo español

Vicente del Bosque (Salamanca, 1950) ha conseguido algo que parecía imposible en un país marcado desde sus mismas raíces por un proverbial cainismo, por una autodestructiva dualidad fratricida que ha partido en dos al inconsciente colectivo de una nación siempre enquistada en la contienda inútil, en el enfrentamiento aciago de las dos Españas, una de las cuales ha de helarte el corazón. Sin embargo, el templado y elegante ex centrocampista madridista ha logrado, gracias a su personal bonhomía y su prudente sentido del liderazgo, una extraña e insospechada unanimidad en torno al equipo nacional de fútbol.

Con sabia discreción de castellano viejo, el entrenador salmantino ha regateado los dardos envenenados que desde el rencor más genuino le ha lanzado con inoportuna inquina su antecesor en el cargo, que fuera injustamente maltratado por un sector de la prensa y por sus superiores jerárquicos en la Real Federación Española de Fútbol. En lugar de entrar de lleno en una lucha intestina sin vencedores ni vencidos, Del Bosque ha optado, como cuando era jugador, por serenar el juego, atemperar la velocidad del balón y tratar de mostrar su superioridad sobre el rival sin menospreciarlo.

El éxito de la selección en este Campeonato Mundial, porque, con independencia del resultado de la final de mañana, este equipo ya ha entrado por derecho propio en la historia del fútbol, se debe en gran parte al talento incontestable de una generación de jugadores que se nos antoja difícilmente irrepetible, aunque a nadie se le escapa la benévola y positiva influencia que sobre dicho triunfo deportivo ha ejercido el ex técnico del Real Madrid, capaz de mantener con firmeza el rumbo de la nave, sin golpes de timón ni exabruptos, precisamente cuando el arranque de la singladura presagiaba una travesía repleta de escollos y peligros diversos.

Ajeno a polémicas tan ruidosas como hueras, Vicente del Bosque ha optado por eludir estériles y agotadores enfrentamientos con nadie y se ha refugiado en la ilimitada confianza que otorga a sus hombres, ponderando con meditado riesgo las decisiones tomadas antes, durante y después de cada partido. La sensatez y el talante conciliador que han caracterizado esta línea de conducta, impecable e intachable, contribuyen a que este domingo memorable asistamos, entre eufóricos y gozosos, a una paradójica confrontación con los papeles cambiados.

En 1974, el equipo liderado por Johan Cruyff asombró al mundo con un juego revolucionario, un fútbol total en el que todos atacaban y defendían como un acordeón, simultaneando el toque con la circulación rápida de pelota, y con el que avasallaban al contrario con constantes llegadas al área y paredes de efecto letal. Treinta y seis años después, aquel mítico conjunto, que fue privado de la gloria por otra maquinaria infalible pero con mucho menos encanto, se ha reencarnado en la actual selección española, legítima heredera de la desafortunada e inolvidable naranja mecánica.

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7 comentarios
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PedroLuis
PedroLuis

Muchas gracias Anelio: mi mayor mérito en esta ocasión
fue cuidar, en Abades, del perrito familiar de los
padres de Pedrito, que se fueron a Sudáfrica...
Al margen, dices bien: estamos "contentitos"
por el afecto que le tenemos y, con matices lógicos,
como neófito del grupo, no defraudó. Siempre le ví un
talento futbolero (y humano) "fuera de lo
común", pero sinceramente nunca pensé que su
progresión fuera la que ha sido.

Publicado el 15 de julio de 2010 a las 23:02 GMT
arodriguez
arodriguez

Coincido en el elogio a Vicente Del Bosque, gran
profesional y todo un caballero en el mejor sentido de
la palabra. Se merece un monumento, sí señor. Por otro
lado, discrepo en lo de los dardos envenenados y el
rencor y la inquina de su antecesor en el cargo. Creo
que Luis Aragonés se limitó a opinar con claridad sobre
el planteamiento táctico del primer partido y
sencillamente dijo lo que pensaba ante las cámaras de
una cadena de televisión que le pagaba por su labor de
comentarista. Algunos periodistas españoles, proclives
a echar leña al fuego y enemigos acérrimos de un
entrenador que entiende de fútbol más que ellos y a
veces les pone mala cara o los puntos sobre las íes,
aprovecharon el lance para alimentar la polémica,
innecesaria y en cualquier caso dañina para Del Bosque
y sus muchachos. De hecho, luego el propio Luis, con la
misma sinceridad, alabó el juego de España frente a
otras selecciones, y esto apenas tuvo repercusión en
los medios informativos españoles.
Sea como sea, qué gozada la del domingo. Qué titulares
de periódicos: "España, campeona del mundo".
Ver para creer. Por fin se ha roto el techo que una
España acogotada por su pasado lleno de inquisidores se
había impuesto a sí misma como la marca de un pecado
original tan genuino como la paella.
Ah, un mensaje para Pedro Luis: felicidades por la
parte que le toca: Pedrito ha aprovechado su
oportunidad con un talento fuera de lo común.

Publicado el 14 de julio de 2010 a las 13:16 GMT
Melkarr
Melkarr

Estimado Don José:
Hoy he visitado su página, pues intuía que iba a hablar
de la final del Mundial, como buen y entendido
aficionado que es.
Así ha sido y no me ha defraudado.
Su artículo me ha traído a la memoria
a la Naranja Mecánica. No a la que usted hace
referencia, sino a la asombrosa película del mismo
título del genial Kubrick, que curiosamente, como hizo
la selección holandesa frente a la española, basó todo
su argumento en la exaltación de la violencia.
Veintiséis años más tarde, ha llegado la jugosa
venganza: La España de Naranjito 1, La Naranja Mecánica
de Holanda 0.

Publicado el 13 de julio de 2010 a las 18:38 GMT
PedroLuis
PedroLuis

Como mal aficionado que soy, aquella "naranja"
se me desdibuja en el tiempo, pero algo recuerdo. El
partido frente a los alemanes me gustó más que el de
ayer, que fuí incapaz de verlo seguido, limitándome a
escucharlo y ver fragmentos aislados mientras pintaba,
en la terraza, la portada de mi casa, en Abades.
Final dolida y sufrida, con ese golazo de Andrés
Iniesta, que nos alivió el dolor de las patadas
holandesas y del mal arbitraje que sufrimos... También
Casillas, especialmente inspirado, nos libró de al
menos un "gol cantado".
¡Enhorabuena campeones!

Publicado el 12 de julio de 2010 a las 22:59 GMT
mvhperez
mvhperez



Bien sufrimossss, ya está... CAMPEONES!!!!. Maravilloso
y lindo video y el artículo otro tanto.

Mira el dato de mi articulito de la Bajada de la Virgen
de 1910, ya había fútbol en nuestra querida Islita,
perdida en el Atlántico.

Los futbolista palmeros de hace 100 años también son:

¡¡¡CAMPEONES....CAMPEONES...

Publicado el 12 de julio de 2010 a las 12:37 GMT
Celia
Celia

Enhorabuena al Colegio Maria Rosa Alonso de Tacoronte,
que bonito, me ha gustado muchisimo, se me han puesto
los pelos de punta y que mensaje de unidad tan
acertado.

Publicado el 11 de julio de 2010 a las 12:25 GMT
jadiaz
jadiaz

D. José yo también soy un irreductible admirador de
aquella selección holandesa del 74, en realidad de todo
aquel mundial. Y coincido plenamente con usted en que
esta España genera las mismas sensaciones, aunque
sospecho que éstas se perciben con más fuerza y mejor
desde fuera de España. Mire por ejemplo los titulares
de los principales periódicos europeos o más
directamente la cara de terror de los defensores
alemanes el pasado miércoles.

Publicado el 10 de julio de 2010 a las 23:30 GMT
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