
Mariposas de plata
de oro
de rubí
y esmeraldas,
revolotean alteradas.
Pequeños retales
de variada tela
emparchando
los rotos
y descosidos
del vagabundo aire.
Cuelgan de unos hilos
del techo
del cielo
como alegres marionetas
que hablan mudas
en el teatro
de títeres
de la naturaleza.
-¿Porqué vuelas
tan ágil
linda mariposa?
¿Hacia donde vais
en esta mañana
de múltiples olores?
-¡Yo vuelo
porque quiero sentir
la frescura de este cielo!
Con un pequeño
ventanal del aire
me conformo y regocijo
(es poco nuestro camino).
Sigo la senda
que me marca
la cálida brisa.
Me baño
en la ducha
dorada
del Sol,
y juego
en los toboganes
del mar de la hierba.-
Me contesta
apuesta
la bella doncella
de la naturaleza.
-¿Y qué pides a cambio
delicadas alas
de fina tela?
-¡No pedimos nada,
solo que no nos quiten
la alegría del volar!
Que no nos echen
esas feas redes
que nos llevan
a una amarga muerte.
Que es muy corta
nuestra vida,
y preferimos morir
dulcemente
sobre una rosa
en lecho de pétalos
y que nuestro nicho
la verde hierba sea.-
Díjome
emocionada
la bella doncella
de la naturaleza.
mgalvan
Precioso poema Pedro Luis. Además, con perfecta rima
consonante y métrica de 8 sílabas. Algo complicado y
que no está a la altura de cualquiera.
Con contenido, profunda y con todo lo que ha surgido en
estos días mariposiles, más sus propios sentimientos.
Y con música de fondo.
Gracias.
Al final, se van juntando mariposas y mariposas y vamos
a conseguir que se produzca el espectáculo de la
Mariposa Monarca en su descenso por las laderas de
Norte América, en este caso, descendiendo la Cumbre
palmera.
PedroLuis
Con mi potaje de coles
mariposas que no vuelan
jardines llenos de flores
con sus colores se quedan
En la soledad bailando
una pareja cualquiera
se esfuma disimulando
perdidos en su quimera
_________
Mientras de fondo suena:
Reloj no marques las horas
qué mi inspiración se acaba
pues por mucho que me duela
mí mariposa no vuelaaaaa ....
PD.- Y el que no cumple la métrica, es porque no tiene
a o puntos suspensivos en el teclado.
Marynieves
Don Miguel ¡Qué alegría saber de Ud.! En algún momento
llegué a pensar que habría sido secuestrado por las
mariposas y llevado al Parnaso para que fuese juzgado
allí por su incitación pendenciera. Pero no fue así,
usted se encontraba cómodo en su columpio bien
engrasado viendo los toros desde la barrera, mientras
que estos simple mortales se debatían entre juegos
florales, en los que, gracias a la intervención
conciliadora de don quitapenas, no llegó a mayores.
Dice usted, que "jugaba con nosotros en el jardín
primaveral y lleno de coloridas mariposas que entre
todos hemos construido". Agradecemos su
generosidad, peor hubiese sido que, manejándonos como
marionetas, nos hubiese colocado sobre hierba húmeda,
flores marchitas o tunas de esas que abundan tanto en
nuestra tierra canaria, o sobre un mar de nubes donde
las mariposas ahogarían su vuelo.
Precioso traje, ese de mayordomo que usó para abrirle
la puerta a la primavera. ¡Linda ocasión! Cómo me
hubiese gustada ser una de esas mariposas que adornaban
su silueta. Otra vez será.
Siempre me he preguntado ¿Dónde duermen las mariposas?
Ahora ya lo sé. Gracias por su información.
Se imagina usted a don Pelvaqui y Pedro Luís bailando
un vals? ¿No sería mejor que fuera uno de esos boleros
románticos como el de "Reloj no marques las horas /
para que nunca amanezca" y así, poder eternizarnos
en esa danza afiligranada de mariposas que, como dice
usted, quedaría enmarcada en las alturas?
Admirable resistencia la suya. Sin parpadeo alguno,
para no perderse ni un sólo aleteo multicolor de esos
que le ofrecía el cielo primaveral.
Ahora que doña Rosario le ha enseñado a maquillar las
mariposas, espero no se le vaya a ocurrir pintar
lunares en esas alas amarillas con las que tanto
sueño.
Y aprovechando que la mesa está instalada para degustar
el potaje de la madre de Pedro Luís, al que él nos
tiene invitados, brindemos alegres por esta
cordialidad, por este encuentro sublime, tan sublime y
armonioso como el vuelo de nuestras protagonistas: LAS
MARIPOSAS.
Cariños para todos, y... hasta la próxima contienda.
mgalvan
Después de unos bonitos días de mariposas, con sus
poemas, juegos, bailes y grata compañía, no veo mejor
epílogo que el que pondré a continuación.
Se trata de un pasaje de la película La Novia Cadáver,
de Tim Burton.
Las mariposas son purificación, liberación, belleza, y
por supuesto, amor, mucho amor.
Epílogo para unos grandes días primaverales de invierno
a la sombra del revoloteo de las mariposas.
http://www.youtube.com/watch?v=fGhzycO-7wY
PedroLuis
¡Ay don Miguel!, cómo se nota que usted es joven y va
sobrado de admirador@s...Bailes en grupos,
intercambios, seguridad de que al final siempre estará
acompañado en el baile...
Sin embargo otros, a medida que pasan los años, nos
aferramos a nuestra pareja y no queremos compartirla
con nadie, porque la inseguridad progresa y la soledad
es muy triste...
Gracias a todos por compartir las mariposas, y qué
remedio: me sumo a los aplausos de "mí pareja".
Uno hace cualquier cosa por no perderla.
Abrazos.
pevalqui
Plas Plas Plas (Aplausos). Y reapareció D. Miguel. A mi
me da my fella, que después de ésta tu reaparición
brillante- bucólica- poética, Doña Marynieves va a
pedirte que le firmes alguna camiseta después de
apuntarse al Club de Fans, en Las Breñas.
Entretanto, yo seguiré con mi modesta aportación desde
mi noray alimentándome, nutriéndome de tanto talento y
poeta suelto que anda por esos lares palmeros,
contemplando el volar de las mariposas a mi alrededor.
Saludos cordiales...
mgalvan
Estaba observando como jugaban con asombrosa y cálida
alegría, mientras me arrullaba en mi columpio, el cual
tengo tan bien engrasado que no hace ruido (por eso no
me han detectado).
También interactuaba y jugaba con todos ustedes, en el
jardín primaveral y lleno de coloridas mariposas que
entre todos hemos construido:
Le abrí la puerta de la primavera a Guinevere, a modo
de antesala, y le invité a entrar (educadamente me dio
las gracias), vestido con mis mejores galas de
mayordomo (un traje un tanto extravagante para un
mayordomo, pero como anillo al dedo para la situación):
con diseño de pequeñas multicolores mariposas por toda
la silueta.
Con Quitapenas nos fuimos a observar flores cual
infantiles científicos, hasta comprobar como por arte
de magia se convertían en mariposas, y viceversa:
cuando se cansaban de volar, ale, en una metamorfosis
de revés volvían a ser flores de nuevo, y así
descansaban por la noche (con los mismos colores y
diseños: tanto en estado flor, como en estado
mariposa).
Con Mary Nieves me tumbé en el verde prado a mirar el
cielo diurno, y así admirar con asombroso espasmo la
cantidad de mariposas que ella atraía (como si
conociese su lenguaje y las llamase en código secreto).
Pasaban justo por encima y nos abanicaban la frente sin
poder dejar de abrir los ojos al máximo de mis
posibilidades.
Con Rosario me fui a aprender como maquillar las
mariposas, en secreto me dijo que son muy coquetas y
que les encanta los polvos de talco, también que son
unas indianas en potencia.
Con Pedro Luis me pilló la hora de comer, así que nos
fuimos a probar un delicioso potaje de los de su madre,
tan deliciosos como las mariposas amarillas que nos
rodean en el verde campo de coles (ahí en medio
instalamos la mesa para los comensales): ¡Acercaros
todos, niños grandes, el potaje está caliente!
Con Pevalqui nos subimos a un árbol, y desde allí
divisamos todo el campo. Les veíamos a cada uno de
ustedes en su rincón y juego favorito, también
observamos como las mariposas les iban rodeando,
formando círculos concéntricos en torno a cada uno,
círculos de colores diferentes según el ánimo y la
forma de ser de cada cual. También pegamos un grito,
medio libertario, medio roquero, que a gusto nos
quedamos. ¡Mariposas!
Luego me fui con May a un recodo del camino y me senté
apoyado en el tronco de un frondoso árbol mientras me
contaba increíbles leyendas mayas y nahualt, antiguas
poesías mexicanas, con la misma sutileza y belleza de
las mariposas que aparecían en tan antiguos y
maravillosos textos.
Al final Pevalqui y Pedro Luis se marcaron un vals,
entonces todos nos unimos y bailamos juntos, agarrados
de las manos y formando un corro, con las manos arriba,
moviéndolas, como si fueran alas, mientras las
mariposas amigas no dejaban de sobrevolarnos. Más
tarde, una de las mariposas de confianza de Mary Nieves
que, como dijimos, habla su código secreto, le dijo al
oído que habíamos formado (se ve que sin darnos cuenta)
el contorno de una mariposa, que ella, intuyéndolo,
subió a las alturas y vio esa conocida anatomía.
Después de tan bonito día me pregunto. Te maravillas
por ver una mariposa, paras lo que estás haciendo,
entonces, ¿cómo será ver cientos… miles… millones de
ellas? Me refiero a la Mariposa Monarca, esas que
emigran masivamente desde Canadá y EEUU hasta México,
recorriendo hasta 4.000 kilómetros, haciendo alrededor
de unos 120 kilómetros diarios , tardando
aproximadamente unos 33 días. ¿Cómo unos seres tan
delicados y bellos pueden hacer semejante empresa? ¿Se
imaginan verlas? ¿Alguno ha tenido la dicha? ¿Qué se
sentiría? Debe ser una sensación inefable, millones de
cosquillas recorriendo nuestros adentros. ¿Las veremos
algún día? ¿Nos vamos a jugar a los campos de
California y de Michoacán mientras esperamos a verlas
pasar?
PedroLuis
Ya ve doña MaryNieves, ahora sí se lo voy a decir
clarito. Clarito, para que me entienda: No me ha
gustado nada lo de bailar el bolero con el Sr. Pevalqui
¿Y yo qué? A comer potaje de coles... Atrevido sí, pero
celosito también.
P.D.- Esto no puede ser bueno... terminaremos por
agotar la paciencia de D. Miguel que, callado, debe
estar preparándonos unas sopas de miel para los
Carnavales.
pevalqui
Doña Marynieves, déjeme que al menos tambien sea yo
quien elija a "mis parejas", que ya con Don
Pedro Luis tengo de sobra. Y más después que en alguna
ocasión nos contó que ronda los cien kilos, y encima ha
sido él quien le ha dicho a D. Miguel, que es bueno
tener un bolero a mano.
Bromas aparte, mi humor es mucho peor que el de D.
Pedro Luis, ya que el mío es híbrido: una mezcla entre
palmero, gran canario, tinerfeño, y por deformación
profesional y gusto personal, algo inglés, por aquello
de que también me suelo reir de mi mismo.
Yo creo que si un alma sensible de rapsoda como la
suya, con bellos poemas como el que nos regaló, algo
por lo que la felicito, se lo ha pedido al amigo
Miguel, seguro que le va a complacer EN CERO, que
dirían mis hijas. A no ser que a Miguel le esté pasando
lo que a Rajoy con el "síndrome de la
Moncloa".
Saludos cordiales...
MayMurakami
Querido Migue,
Las mariposas fueron muy apreciadas y la poesía en
lenguas mayas y nahuatl sobre ellas es muy hermosa y de
profundo contenido. Aquí te dejo un pequeñito ejemplo
con mi cariño de siempre,
De Tenochtitlan,
con ocasión de la muerte del príncipe Tlacahuepan
(1493-98)
Cantares mexicanos
Áurea mariposa ya libando está:
la flor que se ha abierto es mi corazón,
oh amigos míos, es una flor fragante,
ya la esparzo en lluvia.